martes, 29 de marzo de 2011

Códigos QR desde el terminal de Ubuntu

Fuente: El atareao


Hace un tiempo escribí sobre QRCode y Ubuntu, y una aplicación para crear códigos Qr y decodificarlos.
Sin embargo, en Omg! Ubuntu!, dieron una alternativa mucho más sencilla, que consistía en un comando desde el terminal para realizar esta misma operación.
El comando a utilizar es qrencode. Para utilizarlo instalas el paquete haciendo clic en qrencode o desde el terminal:

sudo apt-get install qrencode
y para utilizarlo tan sencillo como indicar el archivo de destino y lo que quieres codificar:

qrencode -o salida.png 'esto es lo que quiero codificar'
En ese mismo artículo, se habría un debate, a cerca de un interfaz gráfico que permitiera realizar estas mismas operaciones sin tener que recurrir al terminal. Y aquí es donde empecé a forjar el presente artículo.
A pesar de todo esto, comandos y rutinas para crear códigos QR, hay muchos disponibles. Lo que es más problemático, es el proceso contrario “decodificar”. Así que me puse a buscar, y como no, hay una librería en Ubuntu, que permite realizar esta operación, libdecodeqr-examples, y dentro de esta librería, hay un pequeño comando disponible para el terminal que permite realizar la operación. Se trata de libdecodeqr-simpletest
Para ello, lo primero es instalar la librería haciendo clic en libdecodeqr-examples o desde el terminal:

sudo apt-get install libdecodeqr-examples
Para utilizarlo:

libdecodeqr-simpletest salida.png
Con estos dos comandos tienes tu vida completamente resuelta en lo que a códigos QR se refiere. Sin embargo, y como comentaba, no pude evitar la tentación de hacer una sencilla aplicación para no tener que recurrir al terminal, no fui el único, porque en OMG! Ubuntu! unos días después indicaron de una aplicación realizada a raíz de la publicación anterior, para la creación de los códigos.
De esta manera vio la luz gqrcode. Se trata de una sencilla interfaz de los comandos indicados anteriormente y cuya función es la creación de códigos QR y su correspondiente decodificación. Para instalarlo, necesitas añadir el repositorio y actualizar:

sudo add-apt-repository ppa:atareao/atareao && sudo apt-get update
y a continuación haces clic en gqrcode o bien desde el terminal:
sudo apt-get install gqrcode
Una vez instalado lo tienes en el menú de Ubuntu > Accesorios > gqrcode:
Menú_001
La primera ventana que verás es:
gqrcode_002
Introduces el texto que quieres codificar y pulsas en el botón, y obtendrás el código. Lo siguiente es guardarlo. Pulsando sobre el botón Guardar como…
atareao Para decodificar, seleccionas la pestaña decodificar, y pulsas sobre el botón “Cargar la imagen qrcode”
gqrcode_003
una vez cargada pulsas sobre “Decodificar”, y te aparecerá una ventana con el código:
src_004
pulsas “Enter” y obtendrás el código resultante.
Vía | OMG! Ubuntu!
Más información | Ubuntu buzz y Ubuntu

Vídeos: Futuro energético




lunes, 28 de marzo de 2011

Documental sobre la energía nuclear.

El MMORPG "Ryzom" ahora gratis en GNU/Linux.

El MMORPG Ryzom, el cual tiene el correspondiente cliente nativo en Linux desde hace un tiempo, ahora es gratuito, tal y como se anuncia en el forum:

We are pleased to announce that from now on, players that create a new account can play Ryzom without time or place limits. Instead, free trial accounts are now limited to a maximum level of 125 in all different skills, enabling everyone to sample all aspects of Ryzom and to discover what makes this MMO unique. When you reach level 125 in a skill you can still continue playing, but you will gain no more experience points. The second limitation is storage: you cannot own any mektoub packers, use the inventory of your apartment or take any items from a guild hall.

Despite the freedom of this new system, we would like to remind you that Ryzom can only live on through your paid subscriptions. Thank you for the confidence you have in us.
traducción del inglés al español


Nos complace anunciar que a partir de ahora
, los jugadores que crean una cuenta nueva
puede jugar Ryzom sin tiempo ni lugar
límites. En cambio, las cuentas de prueba gratuita son
ahora se limita a un nivel máximo de 125 en
todas las habilidades diferentes, permitiendo a todo el mundo
que muestra todos los aspectos de Ryzom y
descubre lo que hace que este MMO único.
Al llegar a nivel 125 en una habilidad que
todavía puede seguir jugando, pero le
no obtienen más puntos de experiencia. La
segunda limitación es el almacenamiento: no se puede
ningún envasadores Mektoub, utilice el
inventario de su apartamento o tomar cualquier
elementos de una sala del clan.

A pesar de la libertad de este nuevo sistema,
nos gustaría recordarles que Ryzom
sólo puede vivir a través de su pago
suscripciones. Gracias por la
confianza que depositan en nosotros.


Todavía no lo he probado, así que ahí queda esta imagen:

viernes, 25 de marzo de 2011

TR10: Reactor que recicla y reutiliza el uranio

Otro artículo sobre reactores nucleares TWR
Fuente: Neoteo

El TR10 es un nuevo tipo de reactor que –como aseguran sus inventores- puede producir energía nuclear limpia y barata. Su diseño suprime la necesidad de enriquecer y recargar combustible, dos procesos peligrosos y caros. La idea ha circulado entre los físicos desde hace 20 años, y parece que un generador de este tipo podría funcionar durante “algunos siglos” de forma continua, superando la vida útil de una central nuclear actual y sin repostar. Los reactores de la línea TR10 podrían comenzar a funcionar dentro de 10 años.

Los problemas que presenta la operación de un reactor nuclear convencional tienen que ver con el proceso necesario para enriquecer el uranio y en la necesidad de abrir periódicamente el corazón del reactor para quitar barras de combustible agotadas, e instalar otras nuevas. Además del costo y la logística necesaria, existe una gran preocupación respecto a los deshechos radiactivos, dado que son excelentes materias primas para la construcción de armas nucleares. Tampoco es menor el riesgo que suponen estas operaciones para la integridad del medio ambiente.

Sin embargo, un grupo de investigadores de Intelectual Ventures, ha puesto a punto un diseño que permitiría construir un reactor que sólo requiere una pequeña cantidad de combustible enriquecido para funcionar. Bautizado con el nombre de Traveling-Wave Reactor (Reactor de onda en movimiento), el TR10 es uno de los pocos proyectos nucleares surgidos de la financiación privada.  La principal diferencia entre el TR10 y un reactor convencional es que éste convierte gradualmente al material no-fisible en el combustible que necesita para funcionar. Los reactores nucleares basados en estos diseños "en teoría, podrían funcionar durante un par de cientos de años sin reabastecerse,” asegura según John Gilleland, gerente de Intelectual Ventures.
Periodicamente hay que abrir el reactor y cambiar cientos de barras de combustible
 Periódicamente hay que abrir el reactor y cambiar cientos de barras de combustible 

El objetivo final de la empresa es lograr un reactor nuclear capaz de funcionar con lo que hoy se consideran “desechos nucleares”. Como sabes, los reactores convencionales utilizan uranio-235, que se fisiona con facilidad para sostener una reacción en cadena. Pero como este es un material bastante escaso, se debe separar del uranio-238, que es abundante pero no fisible. Estas plantas de enriquecimiento cuestan un ojo de la cara y además pueden utilizarse para fabricar armas nucleares, algo que pone nervioso a más de un gobierno.

Como si esta complicación no bastase, más o menos cada dos años hay que abrir el reactor, retirar (y eliminar) cientos de barras de combustible, añadir otras tantas y redistribuir el resto para que vuelva a funcionar. Todo esto requiere de equipo muy especifico y caro, y personal altamente capacitado. Pero el TR10 sólo necesita una pequeña cantidad de U-235 enriquecido. La mayor parte de su combustible puede ser U-238, del que (lamentablemente) hay miles de toneladas almacenadas por todo el mundo, subproducto del refinamiento del U-235. El diseño del Traveling-Wave Reactor ofrece "el ciclo de combustible más simple posible", asegura Charles W. Forsberg, director ejecutivo del Nuclear Fuel Cycle Project del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), “y requiere sólo una central de enriquecimiento de uranio para todo el planeta”. El experto no lo dice, pero es bastante lógico que quien tenga esa planta tendrá en sus manos el futuro energético de todas las demás naciones. Siendo Intelectual Ventures una empresa Estados Unidos, no hay que ser un genio para deducir dónde están pensando en poner en marcha la refinería.
TR10 permite convertir uranio-238 en plutonio-239 dentro de su mismo núcleo

TR10 permite convertir uranio-238 en plutonio-239 dentro de su mismo núcleo
El secreto de este generador nuclear se encuentra en su diseño diferente, que permite convertir al uranio-238 en combustible utilizable (plutonio-239) dentro de su mismo núcleo. Los reactores convencionales también producen P-239, pero son incapaces de usarlo sin la eliminación previa del combustible agotado y someterlo a un proceso químico. Este proceso no solo es peligroso y “sucio”, sino que también es el paso principal que permite construir una bomba atómica. El reactor de onda en movimiento produce plutonio a medida que lo utiliza, descartando la posibilidad de que se aproveche para fines bélicos.

En realidad, la idea detrás del TR10 ha circulado entre los científicos desde los años 90, pero nadie fue capaz -hasta ahora- de proponer un diseño práctico. Los directivos de Intelectual Ventures han patentado la tecnología, y se encuentran negociando la cuestión de las licencias con los fabricantes de reactores. Gilleland supone que las primeras unidades comerciales del TR10 podrían estar funcionando para principios de 2020.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Minirreactores nucleares seguros

Esto es un artículo antiguo, pero relacionado con los acontecimientos actuales.

Fuente: Neofronteras (Martes, 18 de Noviembre de 2008)


Según una compañía se podrían proporcionar electricidad barata a comunidades a lo largo de todo el mundo con minicentrales nucleares del tamaño de una bañera.
Foto
Esquema del reactor. Foto: Hyperion.
Con el cambio climático pisándonos los talones y las energías alternativas aún sin desarrollar hay gente que ha vuelto la vista a la energía nuclear. Aunque no es un recurso sostenible hay reservas de uranio para mucho tiempo, luego el torio podría reemplazarlo y más allá la fusión nuclear tomaría el relevo. Incluso gente libre de sospecha apoya la energía nuclear. Uno de ellos es James Lovelock que, alarmado por el problema que se nos avecina, apoya sin reservas esta forma de energía.
Si congeláramos el dióxido de carbono producido en un año debido a las emisiones humanas se podría formar una montaña de 1,5 km de alto por 20 km de circunferencia. El sueño de tratar de “secuestrarlo” geológicamente se antoja, bajo estos números, poco más o menos que imposible. Si esa misma energía se generara nuclearmente entonces los residuos resultantes ocuparían un cubo de 16 metros de lado. Esta comparación favorece a la energía nuclear.
Pero el recuerdo de Chernobyl pesa como una losa en la opinión pública (pese a que no murió tanta gente como se cree). Los diseños de grandes centrales nucleares tienen un problema, si falla la refrigeración el reactor guarda tanto calor (aunque se haya parado la reacción) que es capaz de fundirse y producir un desastre. Una solución a este problema es diseñar reactores nucleares lo suficientemente pequeños para que disipen por sí solos el calor sobrante y que incluso carezcan de barras de control. Como la cantidad de uranio es pequeña la densidad de neutrones necesaria para mantener la reacción se consigue con reflectores de neutrones exteriores al núcleo del mismo.
Estos pequeños reactores fueron diseñados por Otis Peterson y otros científicos en Los Alamos National Laboratory en New Mexico (EEUU) hace tiempo.
Ahora esta tecnología va a ser desarrollada y comercializada por Hyperion Power Generation, que recientemente anunció haber aceptado un primer pedido. Pretende comenzar la producción en masa en 5 años. Según el jefe ejecutivo de esta compañía, John Deal, el objetivo es generar electricidad a 10 céntimos de dólar el kWh en cualquier parte del mundo. Cada miniplanta nuclear cuesta 25 millones de dólares que para una comunidad de 10.000 propietarios supondría un gasto de 2500 para cada uno. Cada reactor tiene un tamaño 1,5 metros y puede llegar a proporcionar energía a 22.000 hogares.
Debido a su tamaño estas minicentrales pueden ensamblarse rápidamente y transportarse en camión, tren o barco a sitios remotos. Suponen una alternativa a las plantas nucleares tradicionales que son grandes, caras y lentas de construir (se tarda unos 10 años). Además las grandes centrales nucleares no cubren las necesidades de pequeñas comunidades. Sin embargo estas minicentrales funcionan como módulos que pueden juntarse y así producir energía para ciudades más grandes de tamaño arbitrario.
Lo más interesante del diseño de estos minirreactores es que carecen de partes móviles, no necesitan abrirse y, sobre todo, nunca llegan a nivel supercrítico, con el peligro de fusión del núcleo que eso supone. Esto quiere decir que serían mucho más seguros que los de las centrales nucleares tradicionales. Según Deal un evento tipo Chernobyl nunca se podría dar con este tipo de reactores. Además la idea es enterrar estos reactores para así garantizar la seguridad en caso de usos ilegítimos o terroristas. El material del interior (al igual que el de las centrales tradicionales) tampoco serviría para fabricar armas nucleares, pues se necesitarían los recursos de una nación para enriquecer el uranio de su interior.
El minirreactor necesitaría ser recargado después de 7 ó 10 años de funcionamiento. Al cabo de cinco años de funcionamiento se generan residuos nucleares con un tamaño ligeramente mayor que una pelota de baseball que además podrían reciclarse. Aunque este punto de los residuos es siempre controvertido.
Hyperion tiene ya 100 pedidos, principalmente de industrias petroleras y de electricidad. El primer pedido, de seis módulos y opcionalmente doce, es para una compañía checa de infraestructuras especializada en centrales energéticas. Los minirreactores de este pedido se instalarían en Rumanía.
Hyperion planea construir tres factorías de montaje que construirían 4000 minirreactores entre 2013 y 2023. Esta compañía cree que los beneficios potenciales serían importantes, así por ejemplo se podría proporcionar energía para lugares remotos, agua potable para muchas regiones deficitarias y otros beneficios que combatan la pobreza, la enfermedad o los disturbios sociales en los países en vías de desarrollo.
De momento la Comisión de Regulación Nuclear Norteamericana (NRC) no ha aprobado la comercialización de este sistema y está esperando los estudios técnicos para tomar una decisión. Debido al diseño único de este tipo de minirreactores el veredicto se demorará más de lo normal.
Otras compañías también trabajan en este tipo de minirreactores. Toshiba ha probado uno, el Toshiba 4S (Super Safe, Small and Simple), de 200.000 vatios y 6×2 metros capaz de proporcionar energía a unos 5 ó 13 centavos el kWh durante 30 a 40 años, aunque para un número más reducido de viviendas.
Ya se verá en qué queda todo esto de los minirreactores. La idea de tener miles de reactores diseminados sin control por todas partes no parece muy atractiva. Tampoco parece que a las compañías eléctricas les gusten este tipo de sistemas no centralizados, y por tanto independientes, de producción de energía. Los problemas políticos, por otra parte, tampoco son pocos y hay sectores como el de los verdes que se oponen a todo lo suene a nuclear.
Un factor importante, independiente del cambio climático, que siempre se ignora en este tipo de cuestiones es que el ser humano ha alterado y destruido brutalmente el medio natural gracias a la gran disponibilidad de energía barata. ¿Qué haríamos en esas regiones “remotas” con un suministro de energía casi inagotable?
Fuentes y referencias:
Web de Hyperion.
Noticia en The Guardian.
Toshiba 4S em Wikipedia.

Paso adelante en la computación cuántica

Fuente: Alt1040

Por David Rubia | 22 de Marzo de 2011, 18:14

La computación cuántica está presente desde hace un par de décadas pero siempre se ha encontrado con una serie de problemas para ser usada de forma extendida. Pero parece que algunos de esos problemas están cerca de ser salvados, según se ha comentado en la conferencia de la American Physical Society que se ha celebrado en Dallas, en esta se presentó una arquitectura llamada RezQu que tiene como objetivo la creación de un ordenador cuántico.
En la computación tradicional se usan ceros y unos con los cual se forma los bit, pues bien, en la computación cuántica se usan los estados de la superposición, con el cual podemos formar un bit cuántico al cual se le llama qubit. La diferencia en el uso de la formación de cada bit no es demasiado grande, sin embargo a nivel rendimiento las operaciones pueden ser mucho mayores con el uso de los qubit. En la teoría obtendríamos un nivel de operaciones muy superior, pero hay diversos obstáculos con los que se han topado siempre, uno de ellos es la escalabilidad, algo a lo que no se ha podido enfrentar ninguno de los métodos propuestos hasta ahora. Otro importante problema es el de la decoherencia cuántica , la cual causa la pérdida del carácter unitario.
Otro reto importante era el de conseguir ”desconectar” las interacciones en el circuito cuántico, algo que es complicado de manejar ya que los estados han de ser manipulados y almacenados sin ser destruidos. John Martinis, del departamento de física de la Universidad de California comenta que
Es un problema que hemos estado estudiando durante tres o cuatro años, el cómo desactivar las interacciones. Ahora lo hemos resuelto y eso es genial, pero hay otras muchas cosas que tenemos que hacer.
La computación cuántica ha evolucionado muy rápidamente y cada vez están más cerca de lograr un procesador cuántico, durante la última década se ha avanzado mucho, llegando a poder controlar los estados con bastante precisión y hacerlo de forma casi arbitraria. Además cabe destacar que en la arquitectura que se está desarrollando, RezQu, se puede haber solucionado el problema de la escalabilidad. Dentro de dicho chip de seis centímetros de ancho y de largo se almacenan nueve dispositivos cuánticos con los que esperan lograr llegar durante este año a una ampliación de 10 qubits.
Estos avances comentados en dicha reunión celebrada en Dallas son un pequeño paso para la computación cuántica, a la que todavía le queda mucho por delante, pero es un paso esperanzador. Como hemos visto en muchas otras cosas (como por ejemplo con IPv4) todo tiene su límite y cuando se llegue al límite de la computación tradicional será muy importante que las el nivel de madurez alcanzado por la computación cuántica sea elevado.