viernes, 20 de marzo de 2026

El Fanal

  Capítulo 7: La Entrevista y el Fantasma del Pasado (Versión corregida)
Una mesa de trabajo llena de dispositivos electrónicos futuristas, circuitos azules y naranjas brillantes, sutiles interfaces holográficas flotando sobre los dispositivos, cables de fibra óptica, entorno de taller oscuro de alta tecnología, Estética Cyberpunk realista
El periodista, un hombre con un impecable traje gris y una mirada demasiado intensa, se inclinó hacia el actor, su micrófono apuntando como una lanza. No era un periodista de espectáculos, era un agente de la inteligencia británica, y su nombre era Julian Thorne. Estaba en una misión para descifrar el rompecabezas de Louis Martin.

"Gracias por tu tiempo, James," dijo Julian con una sonrisa. "Tu papel en Odyssey Beyond ha sido un éxito, pero he oído que tu historia es tan interesante como tu personaje. ¿Es cierto que trabajaste en un instituto de ciencia en Europa?"

James, un actor de unos treinta y tantos años, con el pelo castaño rizado y una sonrisa contagiosa, se rió. "Sí, es cierto. Fue hace años, antes de que Hollywood llamara. Estudié ingeniería de telecomunicaciones en el Centro de Tecnología de Eindhoven. Estaba en un despacho con dos ingenieros y dos físicos. Un verdadero crisol de cerebros locos".

Julian se recostó en su silla, sus ojos brillando con un interés repentino. "Suena fascinante. ¿Quiénes eran tus compañeros?"

"Bueno, estaba yo, un humilde ingeniero de comunicaciones, que no entendía la mitad de lo que discutían," se rió James. "Y luego estaban los tres chiflados. Había un español, un físico llamado Miguel García Solis. Era el mayor, un tipo tranquilo, con barba y un acento que te hacía sentir en casa. Era la voz de la razón del grupo. Luego estaba Joris de Vries," James se inclinó hacia Julian, "Joris era mi compañero, un tipo práctico. Un buen chico que ahora, ¿sabes?, es el CEO de una compañía. No me lo creo, pero me alegro por él. Y luego, estaba Louis". La voz de James se suavizó. "Louis. Era el genio, un tipo con unas ideas locas. No socializaba mucho, hablaba con un acento raro, y siempre estaba garabateando ecuaciones en el aire. Era como un extraterrestre con un lápiz".

"¿Y cuál era la dinámica del grupo?" Julian preguntó, su voz baja y uniforme.

"Era siempre igual," respondió James. "Louis con la teoría. Era como si pudiera ver el universo en números. Y luego Joris, siempre práctico, intentaba diseñar una máquina que pudiera usar la teoría de Louis. Y Miguel, el viejo Miguel, siempre se unía a la discusión. Su experiencia en el asunto era clave. Los dos, los físicos, hablaban sobre el futuro, sobre cómo la energía está en todas partes, solo tenemos que encontrar la manera de liberarla. Joris, en cambio, estaba obsesionado con cómo esa energía podía impulsar una máquina. Era como un ballet intelectual que yo no entendía. ¿Sabes lo que es no entender ni una palabra de lo que se discute en tu propio despacho? Es surrealista".

"¿Y de qué hablaban?" preguntó Julian. "De energía. El instituto trataba de la energía. Querían revolucionar la forma en que el mundo la usa. Era una locura. 'La energía está en todas partes, solo tenemos que encontrar la manera de liberarla', decían. ¿Qué?, no, no hablaban de naves espaciales, se centraban en la energía que era de lo que el instituto de ciencia trataba ¿sabes?".

Julian sonrió. "Ya veo. Y su amistad, ¿cómo se formó?"

"Bueno, Joris y yo éramos los únicos normales en el despacho", se rió James. "Nos unimos en la frustración. Pero la verdadera amistad se formó cuando nos unimos a los 'chiflados'. Miguel era un padre para todos nosotros. Nos llevaba a su casa a cenar, nos daba consejos, y siempre tenía la respuesta correcta. Nos cuidaba como un padre."

La sonrisa de James se desvaneció. "Fue hace cinco años. Navidad. Estaba de compras para su hija, que cumplía diecisiete. Estaba cruzando la calle y un coche lo atropelló. Murió al instante. Fue una tragedia. Para todos nosotros. Nos unió de una forma que nada podría. Después de eso, Joris se fue y Louis... Louis simplemente desapareció. Fue terrible".

Julian asintió, su rostro inexpresivo. "Ya veo. Y Joris, ¿qué hacía él?"

"Joris, el práctico, se fue. Pero con él se llevó el trabajo que habían desarrollado. El genio de Louis, la experiencia de Miguel y su pragmatismo para crear Stellarius Lux, hace tres años. Un plan para construir un motor FTL. Una locura. Pero Joris era el único que podía hacer que sucediera".

Julian se levantó, su voz suave y uniforme. "Gracias, James. Ha sido muy informativo". Se despidió y se alejó. Al irse, un colega le preguntó si había obtenido algo útil. Julian asintió. "Sí. El motor FTL no fue diseñado por una persona. Fue un trabajo de tres. Dos ingenieros y dos físicos. Una sinergia entre una teoría loca, un pragmatismo práctico y una voz de la razón. Y la clave de todo es la parte de los 'chiflados' que nadie ve. Es el genio que se esconde detrás de un plan. Un fantasma que no tiene un pasaporte". Julian sonrió. "El fantasma. Ahora sabemos quién es".

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